Lago de Sanabria: la profundidad
El lago de Sanabria es un lugar donde se mezclan los sentimientos de nostalgia y cercanía a la naturaleza, además de ofrecernos una tranquilidad sin igual.
Hace algunos años que estuve por allí. Estaba de visita en la casa rural de un amigo de un pueblo de Zamora. Me llevó a visitar León, y de repente me propuso coger las ropas de baño e irnos hacia el lago de Sanabria para darnos un agua y pasear por el entorno natural.
¿Por qué no? - Repondí. Después de un rato estábamos en lago de Sanabria, un lago gigante que nada tiene que envidiar al mar del que tanto presumimos en el sur de la península.
No me había percatado hasta que me lo dijo Juan, de que el lago de Sanabria era ese remanso de paz y espiritualidad que servía de contexto a las meditaciones espirituales del cura en la obra San Manuel Bueno, mártir, de Miguel de Unamuno.
De repente, paseando por allí comprendí mucho más sobre esa obra, que más que leer, devoré en la época de la educación secundaria, y fue unasde las que me impulsaon hacia el mundo de las meditaciones existenciales.
Ribadelago, Pueblo-cementerio en el lago de Sanabria
Algo sobre lo que nunca había leido, pero que merece una atención especial, es la historia referente a la catástrofe del Embalse de Vega de Tera en 1959.
La leyendas sobre el origen del lago de Sanabria se refieren también a inundiaciones. Pero la historia real es bien otra: una inundación sin precedentes tuvo lugar al romperse la presa de Vega de Tera, muriendo 144 de los 449 habitantes de Ribadelago. De hecho, la presencia lago de Sanabria en la cercanía posibilitó que éste absorviera gran cantidad del agua de la avalancha, salvando a otros pueblos de la comarca de un destino similar al de Ribadelago.
La parte del pueblo antiguo tenía el aspecto de un pueblo cementerio en el momento de mi visita, produciendo una sensación muy especial: casas viejas destruidas por la catátrofe y tumbas memoriales en los alrededores de las mismas. Otra página negra en la historia de las obras faraónicas del franquismo.
Bueno, volvemos al lado positivo de mi historia… El lago de Sanabria se me descubrió como un lugar lleno de un encanto difícil de describir: una suma de naturaleza, de historia real catastrófica e historia filsófica ficticia. Todo ello se suma en un cocktail, que hace que el nombre del lago de Sanabria se haya quedado grabado en alguna parte de mi memoria como un lugar que es candidato ideal para una peregrinación en el futuro…






