El Madrid de Lavapiés

Lavapiés es un barrio sin igual en la capital de España. Justo en el centro de la ciudad, no lejos de la estación de trenes de Atocha y de las zonas de museos y monumentales, es un oasis de multiculturalidad difícil de describir.

No recuerdo ya si fue hace nueve o diez años que estuve por por primera  en Lavapiés con unos amigos que siempre han vivido allí. Lo primero que hicimos tras mi viaje en autobús fue ir a tomar unos churros con chocolate caliente. Junto a la glorieta de Embajadores, una pequeña churrería familiar que llama Fórmula Nietos. Ese es el rinconcito de Lavapiés donde siempre he resarcido mi estómago tras largas horas de incómodo viaje o largas jornadas nocturnas de fiesta :)

Un barrio de Madrid © flickr / untipografico
Lavapiés © flickr / untipografico
Otra de las cosas que siempre me vienen a la memoria cuando pienso en Lavapiés, es el mercado de los domingos en la plaza Tirso de Molina. Allí se puede encontrar todo tipo de curiosidades relacionadas con el mundillo alternativo que se desarrolla en el barrio: asociones, pequeños partidos y sindicatos, grupos okupas, etc. Todo un refugio de la contracultura alternativa.

La fiesta en Lavapiés

Sin duda alguna podemos decir que Lavapiés es un barrio que nunca duerme. Lleno de pequeños bares con infinitos estilos para perderse. Por eso es muy típico salir por Lavapiés de fiesta empezando de tapas, pasando a los bares estilo taberna, buscando las ofertas baratas de copas, y terminar en algún club buscando un happy end :) Recomendar un sitio en concreto, es casi un insulta a la amplia variedad de lugar, por eso os recomiendo empezar por Embajadores e ir preguntando a la gente por sitios. Así os podeís dejar llevar de un sitio a otro sin plan y pasar noches inolvidables. Es mi experiencia!

En verano es inigualable el ambiente de las terrazas. Con gente venida de todos los paísies imaginables, se convierten en un hervidero de vida que pueden dan lugar a pequeñas historias irrepetibles. De ahí que algunos se atravana  hablar de la playa de Lavapiés.

Un ambiente inigualable. Lavapiés como barrio

Una de las cosas que siempre me ha hecho estar enamorado de Lavapiés, es el espíritu de pueblo que se desarrolla en él. A Pesar de estar situado en el centro de Madrid, una de las más grandes ciudades de Europa, Lavapiés mantiene un espíritu de barrio muy especial.

Allí se mezclan ancianos, inmigrantes, punks, todo ello en un cóctel con mucho colorido y muy dinámico, que ha hecho que tanto extranjeros que pasan por ahí se queden enamorados y siempren quieran volver. Sin duda el importante movimiento vecinal y asociativo del barrio ha impregnado a Lavapiés de una personalidad muy propia que engancha a vecinos y visitantes.

Leave a Comment

La Dresden del Elba

Dresden es esa preciosa ciudad que está indisolublemente unida a un río, el Elba, que le da ese encanto y esa atmósfera romántica inigualable. No es por casualidad que muchos la llamen la Florencia del Elba.

Ese río que atraviesa la ciudad de Dresden, y esos largos puentes se lanzan de un lado a otro de la ciudad, le dan un carácter mágico, que se puede disfrutar especialmente en verano. Si no habeis tenido la oportunidad de ver una puesta de sol desde los puentes del Elba en Dresden, es una experiencia que no os podeis perder.

Florencia del Elba © flickr / ♠ le maxdresden © flickr / ♠ le max

Aunque precisamente, esta belleza ha causó polémica el año pasado, al serle retirada a la ciudad de Dresden por parte de la Unesco la mención de Patrimonio de la Humanidad, debido a la construcción de un nuevo puente, que según el organismo internacional destruía la armonía del entorno.

Más allá de ese pequeño conflicto, Dresden es una ciudad de referencia en Europa, con cantidad de turismo y un ambiente universitario juvenil comparable a pequeñas y bonitas ciudades españolas como Salamanca o Granada.

Lo que marca sin duda a esta ciudad, es lo relativo a la historia. El hecho de haber sido masivamente bombardeada a finales de la Segunda Guerra Mundial, es una cuestión que marca de forma contundente la historia reciente de Dresden. De hecho, el 13 de febrero, aniversario del bombardeo, viene siendo una fecha de gran confrontación política, ya que movimientos neonazis intentan tomar la ciudad en “homenaje” a las víctimas.

Sin duda, es una mezcla de curiosidad y respeto el hecho de ver ante nosotros Dresden, sabieno que fue destruida y después reconstruida. Y la verdad es que hay que fijarse bien, porque muchos edificios pueden pasar fácilmente por los originales. El trabajo de reconstrucción ha sido realmente bueno.

Una ciudad precisa, bohemia, con un ambiente muy interesante.  Os recomiendo que vayais en cuanto tengais oportunidad. Porque lo bueno, cuando se hace famoso cambia rápidamente. Se puede decir que la fama mata. Esperemos que eso nunca le ocurra a Dresden y su río.

Leave a Comment

Playas de Andalucia

Las playas y el mar en Andalucía no solamente están en la Costa del Sol

Las playas andaluzas se hicieron largamente famosas alrededor del mundo en las últimas décadas. Desde la época del último franquismo, aquello que se llamó “el destape”, con las turistas europeasen bikini y haciendo en algún caso top-less, se hicieron míticas, antes de que Ibiza tomara el relevo de la idea de la playa como fiesta permanente.

Bolonia en Cádiz © flickr / Salva Mendez

playas de Cádiz © flickr / Salva Mendez

Pero esta fama playas de Andalucia que se concentró principalmente en la Costa del Sol, la zona de playa de Málaga capital y sus pueblos, olvidando por suerte o desgracia la cantidad de preciosas y diferentes playas que ofrece la costa andaluza. Por suerte, porque no han corrido la misma degradación ambiental que ha traído a Málaga el turismo masivo y la especulación inmobiliaria de construcción a pie de playa.

Las playas de Almería

Por desgracia, porque mucha gente no conoce las maravillas que hay en sitios menos famosos pero no por ello menos interesantes entre las playas de Andalucia. Empezando por Almería, si tierra adentro nos encontramos el desierto y los horribles campos de plástico que con los invernaderos, hacia la zona de la costa nos encontramos con el Cabo de Gata, parque natural que alberga una serie de calas maravillosas, en las que nos podemos perder y disfrutar solos o en buena compañía de una mar perfecto, rodeados de montañas rocosas. Cabe destacar las calas de Son José y San Pedro.  Lugares que invitan a visitar pequeños pueblos pesqueros como Las Negras. Eso sí, se requiere se respetuosos con el medio ambiente y no dejar basura tirada.

Las playas de Cádiz

La mítica Cádiz, donde se dice que el viento es eximente en jucio por la locura que puede llegar a producir… con sus playas de arena blanca que nada tienen que envidiar al Caribe. ¿Quién no ha estado en Zahara de los Atunes? ¿Y en Caños de Meca? Lugares de visita y disfrute obligado. Visitar las playas de Andalucía a principios o finales del verano, cuando hay menos turistas, es muy recomendable.

Y Seguimos por Huelva, con sus arenas blancas, al igual que su hermana gaditana… y si nos quedan fuerzas, por de “perdíos” al río y hacia el Algarve portugués, antes de que los ingleses se lo acaben todo! :)

Con sus chiringuitos y sus tumbonas, pero también con su vegetación salvaje y sus dunas semidesériticas, las playas andaluzas, tan famosas pero tan desconocidas para muchos…

Comments (1)

Camino de Santiago y nuestros pies

Camino de Santiago, y un “truco” que puede salvarte de un problema de ampollas en los pies.

Sobre el camino de Santiago, en sus diferentes recorridos posibles, poco más que no esté dicho se puede escribir. sobre una de las marchas más expectaculares que se puede realizar en Europa. Una experiencia irrepetible, no solamente por la naturaleza y por las gentes que encontramos tanto por el camino como por los múltiples pueblos que vamos dejando tras nuestros pasos, sino por el tiempo que dedicamos a encontrarnos con nosotros mismos.

Pueblos, montañas, ríos, verde, jóvenes, ancianos, animales, soledad, compañía. Todo al mismo tiempo y por separado también…

Galicia espiritualidad © flickr / compostelavirtual.com

Camino de Santiago © flickr / compostelavirtual.com

Sin entrar en misticismos, lo que no cabe duda es que la vida que hoy en día llevamos no nos deja apenas tiempo de encontrarnos con nuestro yo: llámenlo espíritu, alma, mente, conciencia, memoria, pero el caso es que nos heos acostumbrado a que el único momento dedicado a la reflexión sea con la almohada, pero para pensar en los problemas cotidianos, de dinero, trabajo, familia, etc…

El camino de Santiago nos permite entrar en contacto con esa parte existencial que tapamos durante el quehacer cotidiano para que no nos moleste en todas las tareas que tenemos que sacar adelante. En el camino, podemos pensar, pensar sin miedo a nada, sin trampa ni cartón, sabiendo que no nos podemos engañar a nosotros mismos sobre lo que somos… y queremos de verdad en la vida… Hasta aquí la parte filosófica de la cuestión :) porque si no estamos atentos a algunos detalles, nuestro particular Camino de Santiago se puede volver muy incómodo poco después de comenzarlo.

Tanto para el Camino de Santiago para como otros largos recorridos, hay que tener siempre presente la siguiente idea: Los pies son el centro de atención que no debemos desatender en ningún momento durante nuestra travesía. Hay varios consejos que son de pura lógica: no usar calzado totalmente nuevo, debemos haberlo a nuestro pie previamente, usar calcetines de calidad (se pueden buscar muy bueno en tiendas de deporte) que se sequen rápido y transpiren.

Incluso se puede utilizar doble calcetín, uno encima de otro, para minimizar la fricción. Pero todas estas cosas no podrán evitar que tras las primeras duras y largas jornadas de marcha en el largo Camino de Santiago aparezcan esas pequeñas molestias que si no se las sabe tratar se pueden convertir en peligrosas torturas: las ampollas.

Aunque nos molestarán, existe un método sencillo y limpio que evirará que se infecte y siga doliendo. Se trata de desinfectar con betadine al final de la jornada, atravesarla (sí, no es tan malo como suena!) con una aguja también desinfectada e hilo. El hilo se deja dentro para que el líquido salga y permita curar rápido. Para evitar dolor posterior, podemos recortar un poco de tela de valleta del tamaño de la vejiga, en forma de donut (con un círculo en el centro), que pegaremos encima de la zona de la ampolla con esparadrapo… Y ya está, a aguantar un poco la molestia y a continuar con el Camino de Santiago.

Y no olvidéis nunca lo que dijo el poeta: “Caminante, no hay camino, se hace camino al andar”. El Camino de Santigo es una exeperiencia que sin duda merece la pena realizar, tanto para personas religioas como las que no lo son.

Leave a Comment

Nuestro viaje a Berlin

En el tedio del verano, y entre web y web de viajes baratos, decidimos espacaparnos a Berlin ese verano. No había un motivo especial, podría haber sido París, Londres, Roma.

No queríamos ni playa ni montaña en esa ocasión. Y por eso sí había un motivo para Berlin, era la más barata. Y también muy famosa por la fiesta nocturna. Así que nos pusimos también a buscar el alojamiento más barato: los amigos de los amigos. Al final recordé a uno de esos amigos erasmus que estudiaba en Berlin. Conicidos a los  que los llamamos “amigos” porque salimos varias veces juntos de fiesta y los tenemos conectados al Facebook. Vamos, los amigos de toda la vida ;)

Puerta de Brandenburgo © flickr / marfis75

Berlin © flickr / marfis75

Pero la idea resultó bien. Tuvimos alojamiento de gratis, y además un guía que nos enseñó los rincones más secretos de Berlin, mejor que cualquier viaje organizado hubiera sido.

Y ya que estábamos en Berlin, había que comer las famosas salchichas del lugar, y fue en un lugar a espaldas de la Puerta de Branderburgo, donde nos pusimos hasta la coronilla de salchichas y cervezas de las diferentes regiones del país

También estuvimos por los alrededores de Berlin, visitando ciudades como Postdam, y pueblos. Estándo en Oranienburg nos enteramos de que allí había un campo de concentración que se podía visitar, Sachsenhausen. Y resulta que allí, cerca de Berlin, la capital de la II Guerra Mundial, había habido también españoles encerrados. Y sorpresa la mía, cuando nos enteramos que el presidente de la II República Francisco Largo Caballero había pasado por allí también.

Pasamos 6 días en Berlin, y fue una experiencia muy buena. Otro día os sigo contando. Hay muchas cosas que ver allí. Aunque especialmente arte contenporáneo y alternativo, y cosas relacionadas con la historia reciente del país, que es muy emocionante cuando uno está de cerca.

Un aviso: en Berlin no hay puertas de control en el metro. Pero sí muchos controladores que van de incógnito dentro de los trenes. Y las multas por no comprar el billete son gordas! :)

Leave a Comment

Tapas en la ciudad de los estudiantes

Las tapas de Granada, como la sidra El Gaitero, son famosas en el mundo entero. El por qué no está muy claro, pues tapas hay también en otras ciudades. Debe ser porque a la tapas se añade el buen ambiente y la fiesta interminable de la famosa ciudad estudiantil.

La historia popular de la tapa, se encuentra dividida en diferentes opiniones: unos dicen que las tapas surgen con un rey que las impuso como forma de evitar la borrachera masiva de los soldados en los bares. Otros que dicen que fue ese mismo rey en Cádiz que pidió que le pusieran algo encima de la copa para que no le entrara arena en ella, y el tabernero le puso un plato con comida, y de ahí nacería la idea de la tapa.

Pescaito frito gratis © flickr / birasuegi

Tapas Granada © flickr / birasuegi

Hay tapas para todos los gustos y bolsillos, porque son gratis! Tapas para estudiantes hambrientos, grandes y con calidades diferentes. Son las frecuentes en los bares de los barrios con alta proporción de estudiantes, como los Pajaritos, la Chana, el Zaidín, o Calle Elvira o Camino de Ronda.

También tapas para buenos paladares, más pequeñas pero a modo de degustación de la cocina tradicional, en los bares del centro, por la zona del ayuntamiento y la catedral, y el barrio del Realejo.

Tapas en forma de bocata con lomo, de tortilla, de carne en salsa, de deliciosos crepes vegetarianos, de arroces, de pastas variadas, de frituras.

Siempre que me dejo caer por Granada me doy un paseo guiado por la tapas más que los monumentos. Y es que la carne es débil… Después de la ciudad, siempre se puede dar un paseo por el barrio árabe, el Albaycin, o coger el coche y buscar los pueblos de las montañas en la Alpujarra. Y ahí, aunque esta vez sí pagando, podemos degustar las tapas del cielo: el jamón puro de montaña. Famosos son los de Trávelez, y no por causalidad. Y después, para hacer la digestión, a la playa.

Pero de eso ya os contaré otro día, que con este tema se me está haciendo la boca agua y me voy corriendo a la cocina a prepararme un par de tapas! :)

Y es que Granada lo tiene todo, no se pueden quejar estos granadinos!

Leave a Comment

Parque Natural de la Sierra de Grazalema: Los pinsapos

Todavía recuerdo el viaje del instituto a ese lugar entre Cádiz y Málaga, con muchos pueblos pequeños con casas pintadas de blanco. Vamos la imagen de la Andalucía tradicional que tienen los muchos turistas que vienen sin conocer la realidad actual de esa tierra.

Allí, el Parque Natural de la Sierra de Grazalema, fue donde pudimos ver algunos de los árboles más antiguos de Europa según nuestro profe de gimnasia, los pinsapos. Y según decía él también,  había que irse muy lejos de España para encontrar los parientes de esta rara especie. Más allá en los límites de Europa, en el Caúcaso.

Parque Natural Sierra Grazalema © flickr / maesejose

Pinsapos Grazalema © flickr / maesejose

Además de los gigantes pinsapos, el encanto del parque natural de Grazalema, es que en él se podían ver esos pueblos blancos en los que la gente conoce todavía el nombre de los vecinos. Y donde salir con un rebaño de animales y con una gorra sigue siendo parte de la vida normal, y un pastor no es considerado un elemento folclórico del pasado. » Continue reading “Parque Natural de la Sierra de Grazalema: Los pinsapos”

Leave a Comment

Lira, el chapapote y la cucharilla del café

Corrían aquellos tiempos en que la política del país se hallaba un poco enquistada, por decir de alguna manera. Y ocurrió el desastre que colmó la gota del absurdo, o al menos llenó el vaso casi hasta rebosar.

Lo peor vendría después. Se hundió el Prestige y todo se llenó de una mancha negra, a la que las gentes del lugar llamaron chapapote. El gobierno decía que no pasaba nada, que todo iba a tener una solución rápida y que nadie debía preocuparse demasiado. De otra manera muy diferente pensaban los ciudadanos de las zonas costeras afectadas, como ese pequeño pueblo con tanto encanto llamado Lira, cuya vida empieza y acaba en el mar.

Prestige chapapote © flickr / Paulo Brandão

Galicia © flickr / Paulo Brandão

A pesar del aviso de las autoridades para que no fueran más voluntarios a retirar el chapapote porque se suponía que ya se encargaban de ello miles de profesionales, unos pocos nos propusimos hacer oídos sordos y presentarnos allí con un autobús lleno de universitarios porque sabíamos que seguían haciendo falta muchas manos más. Y así era la realidad.

Solamente con llegar a las playas de Lira y echar un vistazo, rápido se entendía. El Prestige había soltado chapapote como para llenar muchas veces el depósito de miles de coches . ¿Y qué nos encontramos los voluntarios? Que no había organizada ningún tipo de sistema logístico digna de ser así llamada. Era tan triste ver a varias decenas de estudiantes sacando chapapote con cucharillas del café, arriesgando su salud, sin que se les aportara el material necesario…

Pero junto al recuerdo de esa tristeza, jamás se me borrará tampoco de la memoria la hospitalidad de los habitantes de Lira, que tras las largas jornadas de trabajo en la playa, siempre tenían una mirada de agradecimiento y una actitud siempre amigable en el bar y en la organización del alojamiento.

Y esa iglesia al fondo, encaminándose hacia el agua, con esa forma de enterramiento tan distinta a las tierras del sur, también confería un espíritu muy especial al pueblo.

Aquella playa, mezcla de nostalgia y pureza, ahora debe ser tan otra, plena de belleza y vida. Qué pena que sitios tan especiales como estos tengan que hacerse famosos por catástrofes como aquella del petrolero Prestige, que aún duerme en las profundidades del algún lugar del mar…

Leave a Comment

En la cala al pie del castillo, bajo la luna… en Tosa de Mar

“En la cala al pie del castillo, bajo la luna… te amé por primera vez” Podría bien ser la estrofa de una canción o parte de un poema… Pero se trata de una historia real, y ocurrió en Tosa de Mar.

A veces parece mentira que los sitios más famosos, sean en la práctica los más edificados y masificados. Es lo que ocurre con Lloret de Mar, hacia el norte de la costa catalana, la Costa Brava. Y que pequeñas joyas, como Tosa de Mar pasen más desapercibidas. Ahí entre las montañas, también con un turismo significativo pero no tan masivo se encuentra este pueblo tan agradable como tranquilo.

Castillo y la cala © flickr / VRoig

Tossa de Mar © flickr / VRoig

Nunca olvidaré mi verano allí con mis padres. No esperaba más que otro par de semanas de ver a algún que otro amigo de la temprana niñez e intentar buscar algún entretenimiento para no echar de menos la vidilla adolescente de Madrid. Pero ocurrió algo imprevisto. Y no podía ser otro sitio que ese pueblo, con esa pequeña bahía que parece esconder miles de secretos bajo sus aguas flanqueadas por las rocas y su coqueta playa.

Allí estaba ella, Inga, con sus padres. Aburrida, jugueteando con la arena, pero demasiado mayor como para ponerse a construir ya castillitos de arena junto al mar.  No me faltaba ya picaresca por aquel entonces, y no tardé en dejarme caer cerca de ella cuando se acercó a un bar de la zona. Y todo lo que vino después fue tan perfecto, que no quiero acordarme para no sentirme triste por no poder repetirlo. » Continue reading “En la cala al pie del castillo, bajo la luna… en Tosa de Mar”

Leave a Comment

¿Quién dijo que en el desierto no hay playa?

Hoy os quiero hablar de uno de los sitios que desde que visité por primera vez, se quedaría grabado a sangre y fuego en mi memoria…

Y quién me podía decir a mí que tras horas de viaje, de aburrido paseo entre carreteras comarcales entre mares de plásticos invernaderos entre los desiertos de Almería, íbamos a terminar llegando a unas playas tan maravillosas como las del Cabo de Gata.

Parque Natural Cabo de Gata © flickr / untipografico

Cala de San Pedro © flickr / untipografico

Dos lugares me impactaron totalmente. El primero, la playa de los Genoveses, con su agua perfecta, cerca de las montañas, sus dunas de arena… Naturaleza pura, sin construcciones alrededor. Cualquiera que haya estado por allí podrá dar cuenta de lo que se siente. De película.

Pero fue otra playa de la que me enamoré, la Cala de San Pedro. Basta con que os diga que la primera vez que llegué allí, fue tras una travesía nocturna de un par de horas por las montañas en oscuridad casi total, solamente guiados por la luz de la luna.

Y la recepción no pudo ser mejor. Llegar al final del camino y encontrarse un valle que baja hacia el mar, con un agua que refleja la luz de la luna… y qué sorpresa la nuestra, que al empezar en descenso, vino a nuestro encuentro una música lejana… Se trataba de “Breathe” de Pink Floyd. que provenía de la casa-bar de uno de los poquísimos habitantes del valle, que se pueden contar con los números de la mano.

No hay manera de expresar lo que sentí en ese momento. Parecía el cielo en la tierra. Más fuerte que algo místico. Era como la música celestial que suena en una catedral, pero versión hippie en campo abierto. Y los días siguientes, durmiendo simplemente en la arena, bajo la luz de la luna y la brisa del mar. Hay quien dice que dormir en la playa al raso no es cómodo. Pero creo que hay que probarlo para poder hablar.

Al disfrutar estos lugares,  es importante tener una idea muy clara siempre en la cabeza: dejar todo como uno se lo encontró. Eso quiere decir, no olvidar recoger toda la basura generada e intentar no alterar el medio natural de la zona. Y es que es mucho más importante cuando cada vez menos parques naturales de este tipo quedan para ser disfrutados… Y aviso para navegantes, no hay instalaciones de servicios, todo lo que viene de la naturaleza vuelve a la naturaleza, como nuestras madres nos trajeron al mundo :)

Leave a Comment